Para cuestionar y descubrir tu mundo

"Lo transcendente está en lo inmanente. Frente al más allá yo apuesto por el más acá. El cosmos somos todos, yo, la mesa, el cuadro… Cuando hablo del cosmos me refiero siempre al cosmos próximo… Mi querencia por el misticismo expresa la necesidad de inventar una técnica que modifique la conciencia que tenemos en la vida corriente”.
Creencias, budismo, orientalismo
“No quiero tener la etiqueta de budista, pero comparto las visiones budistas del mundo. Muchas veces mientras pinto me encuentro realmente fuera de mí; las conclusiones a las que llega la física actual, estudiando las partículas subatómicas, los constituyentes cada vez menores de la materia, se parecen a las concepciones del budismo”.
“El budismo explica que la identidad no es permanente ni absoluta; es cambiante. Entonces yo me siento libre y cambiante. No sé si hay un Antoni Tàpies. Yo pienso en mis cuadros, y deseo de todo corazón que vea mi obra cuanta más gente mejor para poder dejar algo útil”.
“Tengo en la cabecera de mi cama el libro de Lao Tse. Sin duda, me atrae el pensamiento oriental. No sé por qué; mi madre era una beata católica tremenda y mi padre era un libre pensador que no creía en nada. Empecé a estudiar en los Escolapios pero poco a poco dominó en mí la manera de ser de mi padre”.
“A principios de los cuarenta, una tuberculosis me tuvo en la cama dos años y agoté los libros de mi padre, casi todos orientalistas; en cuanto estuve sano de nuevo comencé a dedicarme a la pintura”.
Modos de pintar
“Sigo pintando con fórmulas inconscientes, aquello que llaman el inconsciente colectivo. Voy probando colores y fórmulas hasta que llega un momento en el que algo me dice: bueno ya está bien”.
“Nunca he conseguido hacer un cuadro de una sola pincelada: es la ilusión que tenemos todos los artistas. Es el sueño de la caligrafía zen”.
“Creo que se ha abusado durante muchos años de los colorines y quizás por eso, como reacción, he tratado de buscar los colores más interiorizados. Es algo instintivo”.
“La duda permanente me produce angustia. Y yo tengo esa clase de duda, total, en lo que hago y sobre todo en creencias y dogmas”.
“El espíritu es impredecible: hasta los años cincuenta, el surrealismo, me permitía estar esperanzado ante los descubrimientos de la espontaneidad inconsciente; a partir de entonces la incontestable entereza de la materia se impuso sobre la forma. ¿Por qué…?”.
El valor y la función del arte
“El arte, para que tenga valor, tiene que estar engranado en la vida contemporánea. No se trata de menospreciar las creaciones del pasado, sino de procurar asimilarlas a nuestra propia conciencia”.
“¿Para qué servimos realmente los artistas? ¿Qué son nuestros cuadros, tan inofensivos, ante la marcha implacable de los poderosos de la historia? Arena, granos de arena, cosas insignificantes que a menudo hacen reír, ¡miserables… gotas de agua!
De cualquier modo, tal como dice Hermann Hesse, el agua es más fuerte que las rocas, el amor más fuerte que la violencia”.
Han dicho sobre él
Miquel Barceló, artista. “El más grande maestro de la pintura de mi país. Las tres cosas: maestro, pintor y catalán en grado máximo. Un hombre sincero. El pez más grande y más rojo del mar”.
Vicente Verdú, escritor y periodista: “No se equivocaba prácticamente nunca. Un garabato, una mancha, una composición de trazos y colores, casi siempre escuetos, pronunciaban oraciones, pequeños versos o párrafos solemnes de formidable verdad. Ningún pintor contemporáneo recuerdo tan capaz de hablar pintando, pintar hablando y no decir jamás una mentira”.
Apuntes biográficos
1923 Nace Antoni Tàpies en Barcelona, hijo de abogado y familia de libreros y políticos catalanistas.
1934 Primer contacto con el mundo del arte contemporáneo a través del número de Navidad de la revista Dací i d’alla.
1936 Contrae la tuberculosis, lo que le exige una larga convalecencia. Se interesa por la filosofía y la pintura.
1944 Estudia derecho pero decide dedicarse a la pintura.
1948 Es cofundador de la revista Dau al set, con un interés centrado en el surrealismo.
1950-1953 Primera exposición individual en Barcelona. Viaja a París, donde conoce a Picasso y expone en la XXVI Bienal de Venecia. Tras abandonar el surrealismo, dedica todo su interés al informalismo matérico. Primera exposición individual en la galería Martha Jackson de Nueva York.
1962 Celebra su primera retrospectiva en Hannover y en 1964 expone en una sala especial de la III Documenta de Kassel.
Hasta su muerte, el 6 de febrero de 2012 a los 88 años, su obra es seleccionada por los más importantes museos de arte moderno del mundo. Se suceden los reconocimientos y decenas de estudios analizan su inconfundible obra abstracta, informal, matérica, pétrea, austera.
Su iconografía es constante: cruces, lunas, asteriscos, números, figuras geométricas, con significaciones alegóricas de su universo personal: vida, muerte, soledad, incomunicación, rebeldía, sexualidad.
Palabras de despedida
“Desde los setenta años he vivido de propina. He vivido siempre el reloj porque he creído que me iba a faltar el tiempo para hacer todo lo que quería hacer”.
“Todos tenemos una M dibujada en las líneas de la palma de la mano, lo cual remite a la muerte, y en el pie hay más arrugas en forma de S; todo combinado es Muerte Segura”. Antoni Tàpies
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