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Filosofia Hoy

Frases de despedida para saber decir adiós honestamente

mayo 15, 2018
Frases de despedida

La vida es dinámica e inconstante. Cuando decimos inconstante, queremos decir que todas las cosas en ella no pueden sostenerse infinitamente en el tiempo ni en el espacio. La física dicta que la materia no se crea ni se destruye, sino que se transforma; el modo en que opera el universo no permite que los elementos incluidos en él se queden para siempre, al menos no en una misma forma y presentación perceptible.

Aquello que desee persistir debe reinventarse continuamente y remodelarse para adaptarse a las nuevas condiciones que vayan surgiendo en el camino, así como a las propias consecuencias de su existencia y el desgaste que deja ella sobre los elementos. Mantenerse estático parece ser un rasgo que tienen en común los elementos que no logran trascender más allá de cierto límite cualquiera que sea su naturaleza; al no ser capaces de superar condiciones que resultan restrictivas para un desarrollo y evolución que permitan su continuidad, lo que no se reinventa o transforma queda relegado a la muerte, desaparición, o al olvido.

La despedida

La vida no es como la pintan en las películas; muchas veces no son los felices los finales que ocurren en ella, y eso es un hecho con el cual tenemos que lidiar en nuestro día a día y con sus consecuencias también; consecuencias que pueden expresarse sobre nosotros mismos, los objetos que conforman nuestro alrededor, y las personas que son parte de nuestro día a día. Debes estar muy claro sobre lo siguiente: la vida no es un videojuego, no hay opción de reinicio, ni punto de guardado.

Lo que sucedió, aconteció; viajar en el tiempo no es una alternativa viable (por ahora), por lo que no podemos viajar en el pasado y corregir nuestras acciones; incluso, si eso fuera posible, sería de los peores actos que una persona puede cometer no solo para sí misma, sino para la historia. Seguramente has visto series de televisión o películas donde se hacen visibles y notorios los desastrosos estragos que surgen cuando una persona o conjunto de ellas viaja al pasado y “corrige” una acción suya o cambia el curso de un suceso histórico; pudiéramos tomar estos ejemplos como expresión máxima del llamado “efecto mariposa”.

La dinámica e inestabilidad propias de la vida se suman a los deseos particulares de las personas; cada uno de nosotros determina sus acciones en cuanto a los medios que posee o tiene a su alcance y a los fines que se buscan conseguir. Las necesidades y ambiciones individuales promueven cambios en lo que podemos llamar las “coordenadas en la matriz social” que cada persona posee, estas coordenadas no siendo otra cosa más que la ubicación espaciotemporal que cada individuo posee en la sociedad donde se encuentra en tiempo presente, así como su posición en las esferas/estructuras/ámbitos donde se desenvuelve.

Las coordenadas en la matriz social cambian con relación al desplazamiento del individuo en estas esferas o ámbitos, naturalmente produciendo cambios en la configuración de la matriz social en cuanto a la posición de sus integrantes. Nos podemos movilizar debido a que las condiciones de nuestra posición actual no son de nuestro completo agrado y queremos cambiar esa situación, o porque se nos ha abierto una posibilidad de ascender en una estructura específica dentro de esa matriz social. El desplazamiento en la matriz social es un fenómeno usual que todos experimentamos en algún momento.

El efecto de las despedidas

Las despedidas no son momentos fáciles en la vida humana. La definición de despedida que aplicaremos en el actual escrito será la siguiente: llamaremos despedida a todo fenómeno que ocurra entre una persona y otra o una persona y grupo de ellas que consista en el distanciamiento prolongado, pero temporal, o permanente, que esté determinado por el espacio o la muerte de una de las partes. Naturalmente, las despedidas del segundo tipo son permanentes y las que más duelen debido a que la esperanza del reencuentro queda completamente anulada e imposibilitada.

Las despedidas del primer tipo, aunque en grado variable y dependiendo del desarrollo individual de las personas que se han despedido, conservan todavía la esperanza del reencuentro futuro, por lo que el impacto de ellas y el dolor que puedan generar, aunque todavía perceptible y sufrible, puede “paliarse” de algún modo con la expectativa de un futuro donde las personas separadas puedan reunirse una vez más.

Frases de despedida

Las despedidas son parte fundamental en nuestro crecimiento y desarrollo como personas porque, aunque ciertamente nos son desagradables y motivadoras de dolor y pena, superarlas significa dar pasos gigantes en nuestro proceso de madurez y de desarrollo de una perspectiva real de cómo son las cosas en el mundo actual y cómo se desenvuelven. Las personas se irán tarde o temprano por diversas razones, y eso siempre será triste en algún nivel; no obstante, a medida que pase el tiempo, conoceremos a nuevas personas con la cual vivir nuevas experiencias, y dichas experiencias serán siempre un motivo de felicidad.

Planeado o no, todo tipo de despedida engendra una frase simbólica que serviría a modo de resumir y de establecer la importancia que tiene la despedida para quienes la sufren. Las frases de despedida no están precisamente determinadas de manera obligatoria por la elocuencia del actor o actores que enuncian dichas frases, sino por el sentido, significado, y el sentimiento que ellos le imprimen. Las frases de despedida son significativas para las personas porque representan, o deberían representar, la relación humana que estaban llevando a cabo y que por razones diversas es truncada temporalmente o de modo definitivo. Las frases de despedida han de ser un recuerdo de lo hermosa y profunda que debió ser la relación para ellos.

Ejemplos de frases de despedidas

A continuación, colocaremos algunas frases de despedida para que tengas una mejor de idea de lo que nosotros queremos decir. Todas ellas son de nuestra autoría:

  • Si la vida es lo suficientemente buena, nos veremos las caras una vez más.
  • Aunque ya no te vea por estas calles, tu esencia y tus pasos no se esfumarán.
  • Prométeme que me vas a recordar, prométeme que no voy a desaparecer.
  • No quiero que te olvides de mí, eso sería deprimente.